Por Janeth Morales
Durante la tarde del 6 de enero, comerciantes de roscas ubicados en Plaza Bicentenario, tuvieron que bajar el precio de sus productos para que la población pudiera adquirirlo.
La mayoría de comerciantes de este alimento destacó por ser jóvenes de alrededor de 25 años.
Dulce tiene 22 años y estuvo a cargo de uno de los establecimientos que se ubicaron en la concurrida plaza.
Ella indicó que después de mediodía tuvieron que bajar los precios para que el producto se vendiera.
“La rosca grande la teníamos en 250 pero por lo mismo de que no hay tanta venta la bajamos, preferimos que se venda y que salgan. Espero vender unas 50 hoy”, mencionó la joven comerciante.
En su caso, Rogelio, joven de 21 años, dijo que esperaban vender unas cincuenta piezas, como mínimo y, hasta las 2:30 de la tarde llevaban apenas 26.
"En ratos se vende y en ratos no; manejamos precios desde 160 hasta 300 pesos, tenemos rellenas y tradicionales, se vende más la grande tradicional y la chica rellena”, dijo.
Durante el día, las roscas se vendieron de a poco y hasta las nueve de las noche, la población tuvo la oportunidad de adquirir uno de los tradicionales panes que se ofertaron en el lugar.
“Sí se han vendido algunas, más que nada las rellenas, tenemos de cajeta, zarzamora y frutos secos. La chica cuesta 150 pesos, la grande 280 y la mediana 200”, dijo Ana de 26 años. Pero no se quieren ir, lamentó.